La verdadera vocación

"No Estás Solo"

Unos 6 años me tiré trabajando en la Piscina Universitaria de Fuentenueva (Granada). Durante ese tiempo viví de todo: momentos buenos, momentos malos, risas, lágrimas, cabreos, momentos emotivos, amor, tristeza, amistad, despedidas, celebraciones, reencuentros... de todooo!


Pero, sin duda, quizá lo que más mella hizo en mi corazón era el salir reventado después de un día duro de trabajo y encontrarme con esos mensajes que me dejaba mi compañero de trabajo Dani. Recuerdo salir el último de la piscina, después de llevar toda la jornada de trabajo encima y medio intoxicado de tanto cloro, abrir la taquilla y ver esas caricaturas que me hacía recordando mis "sketches". Que tío!! Me sacaba siempre una carcajada y
más de una vez alguna lágrima de emoción. Parecía saber exactamente cómo me encontraba y, a pesar de que salía antes que yo, se entretenía en quedarse un rato dibujando la caricatura para dejármela en la taquilla y, de alguna manera, decirme "no estás solo, Marco". Desde luego me tocaba el corazón y me daba ánimos y fuerzas para seguir y afrontar cada día con ilusión y motivación. Aquí os dejo un par de caricaturas escaneadas (la mejor la tengo enmarcada en mi cuarto de Granada):



Dani era mi compañero de carrera, entrenábamos juntos en Gimnasia Deportiva, trabajábamos juntos en la piscina, hacíamos sketches en conjunto (los ninjas, spiderman contra octupus... jajajaja). Me seguía el juego en todo y lo pasábamos increíble. Hasta nos confundían y a veces me llamaban Dani a mí y Marco a él! jajaja. Nos queríamos!! Esta es una de las notas que me dejó en la taquilla (cuesta un poco de trabajo de leer, pero es preciosa!).


Mi último año de piscina fue el año más triste que pasé. Dani, que se estaba preparando para entrar en los bomberos y estaba fortísimo, se encontraba en el hospital tratando de luchar contra un cáncer que se lo terminó llevando tras casi un año de dura lucha. Sin querer noté que algo dentro de mí también moría. Recuerdo tener miedo. Recuerdo ser un cobarde por no atreverme a ir a verlo. Recuerdo cuánto lo quería y me acordaba de él y, ahora y siempre, lo echo de menos. Este es el único vídeo que tengo con una de nuestras clases de bebés:



Han pasado casi 8 años ya y mi vida ha cambiado muchísimo desde entonces. Ahora vivo en Tenerife y trabajo de profe de EF (sustituto-prostituto, jeje) y estoy terminando fisioterapia. Estos últimos meses han sido muy duros para mí a nivel personal y estoy tratando de luchar contra viento y marea para tirar palante como sea. La soledad es lo que peor llevo, pues incluso a veces me encuentro rodeado de gente y me llego a sentir solo... sin rumbo.

Pero estos días he vuelto a experimentar una sensación de esperanza, de apoyo, de ánimo, de comprensión... Unos gestos y detalles sutiles que me traen esos recuerdos y esos sentimientos que me dan fuerzas, apoyo, sentido a lo que hago. Vuelvo a abrir una taquilla y me ilusiono de nuevo. Vuelvo a recordar, vuelvo a sentir que alguien me susurra al oído "No Estás Solo" y me reconforta. Siento como si me abrazaran y me acurrucaran. Me siento FELIZ. Llamadme flipado, pero siento como si Dani volviera a estar a mi lado y me prestara de nuevo sus fuerzas, su coraje, su apoyo, su ánimo, su valor... Te estaré agradecido toda la vida Dani, por todo lo que me has dado. Y muchas gracias ahora a tí, Laura, por quererme y por darme este apoyo. Os quieroooo!


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