La verdadera vocación

El Plataformero Injusto


Hace unos tres años, estaba sólo en mi piso de La Gallega (Tenerife). Creo que era un sábado por la noche o algo así. Mi hermano Rosko me mandó un enlace y me dijo que lo viera. Por lo general me fío bastante del criterio de mi hermano, aunque ese día estaba desganado para todo. Os juro que es de las pocas veces que me llegué a asustar porque ¡casi no podía respirar de la risa que me entró! Tenéis que verlo con calma, paciencia y sin grandes pretensiones; ahí es cuando a partir de la mitad del vídeo ¡ya no puedes parar! Es fundamental que alguna vez en vuestra vida hayáis jugado a algún juego como el Mario Bros o el Sonic para meteros de lleno en el rollo. ¡A ver quién resiste sin llorar de la risa!